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Negociamos con la aseguradora un acuerdo
que resarza los daños causados a la víctima del siniestro.

Accidentes de Tráfico

Accidentes de Tráfico

El accidente de tráfico es aquel siniestro que tiene su causa en un hecho de la circulación y en el que al menos esta involucrado un vehículo a motor. A consecuencia del mismo, pueden haberse causado daños personales, materiales, o como ocurre más frecuentemente, ambos.

Cuando el responsable del siniestro es un vehículo asegurado, y su aseguradora, reconoce la responsabilidad en el mismo, es frecuente que intente alcanzar un acuerdo con la víctima del siniestro a medio de lo que se denomina “oferta motivada”, que probablemente, no alcanzará a sufragar el montante a cuyo pago viene realmente obligada. En ese caso, corresponde negociar con la aseguradora a fin de alcanzar un acuerdo económico que realmente resarza los daños efectivamente causados a la víctima del siniestro. De resultar infructuosa la negociación, queda expedita la vía judicial.

Entretanto, siempre ha de tenerse en cuenta los plazos dispuestos a tal efecto, seis meses, si es factible la vía penal, siempre más aconsejable por sus numerosas ventajas frente a la civil, en tiempo y dinero, a la que únicamente hay acceso en el supuesto de daños personales, comenzando el cómputo del plazo al día siguiente de sanadas las lesiones.

Para el caso de daños únicamente materiales sólo cabe la vía civil, para cuyo ejercicio disponemos del plazo de un año a contar desde el día siguiente de accidente.

Volviendo a los daños personales, el Consejo de Ministros anualmente aprueba el Baremo de aplicación a los accidentes de tráfico ocurridos en esa anualidad, que prevé el sistema de valoración de los días de curación de las lesiones sufridas a consecuencia del mismo.

Diferencia el Baremo entre los días de incapacitación temporal y los de permanente o secuelas. De los primeros, diferencia entre aquellos durante los que la persona no puede realizar su actividad diaria habitual, laboral o no, y aquellos durante los que sí puede, pero no ha sanado aun de sus lesiones.

El montante de las secuelas se determina por un sistema de puntos, una horquilla, más o menos amplia en función de la lesión permanente por el valor de los mismos en función de la edad de la víctima.

Es por ello, por lo que siempre es aconsejable el realizar un informe pericial de valoración del daño corporal que acredite la realidad y alcance tanto de los días de incapacidad como de las secuelas, por cuanto puede respaldar un incremento sustancial de la indemnización.

Al tiempo, de haberse devengado gastos médicos, de farmacia o de transporte, que también serán satisfechos por la aseguradora del vehículo que ha causado el siniestro, lo mismo que el denominado coeficiente corrector que incrementará porcentualmente la indemnización final en el supuesto de encontrase la victima incorporada al mercado laboral.

Finalmente, los intereses, que se devengarán desde el día mismo del siniestro, previstos por la Ley de Contrato de Seguro y será el legal incrementado en el 50%, incrementando ese al tipo especial del 20% para el supuesto de que transcurran dos años desde acaecido el accidente sin que la aseguradora haya satisfecho la cuantía correspondiente en concepto de indemnización.